Mundo ficciónIniciar sesiónAlcanzar Gleannar nos llevó más de un mes.
Los que emprendimos el viaje hacia el norte éramos tantos, que nos llevó más de un día reunirnos todos en la pradera más allá del Bosque Rojo. En el castillo quedaban sólo los primos mayores de Mael, sus compañeros y algunos de sus hijos y nietos. Dos docenas en total, con Jara, la jefa de baños, y las otras ocho mujeres de servicio que decidieran quedarse atrá







