Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón de fiestas nunca había sido utilizado tan seguido como en la última semana. A pesar de estar repleto, un silencio de muerte se impuso cuando Mael y yo cruzamos las altas puertas, abiertas de par en par.
Como la plataforma era demasiado corta para acomodar sillones para todos los Alfas y Lunas presentes, además de Fiona y Kaile, los hombres hicieron gala de su caballerosidad y propusieron permanecer de pie durante la asamblea, cediéndonos sus







