Mientras tanto, en el territorio del clan colmillo , Owen, el silencio reinaba. Solo el suave crujir de la madera bajo sus pasos resonaba, mientras él caminaba de un lado al otro, inquieto, con los puños cerrados.
Desde hacía horas sentía una presión en el pecho, como si algo invisible lo apretara por dentro. No era físico. Era... emocional. Instintivo.
Una sensación de pérdida. De furia contenida. Y debajo de todo eso... un vacío que lo hacía arder.
Se llevó una mano a la frente, intentando