Alfa Lysander entró al salón sin anunciarse. Su presencia cambió el aire del lugar. Los guardias bajaron la cabeza. Los consejeros guardaron silencio. Su mirada fue directa hacia el trono donde estaba Lirian.
—¿Llamas traidora a mi Luna? —su voz no fue un grito al inicio, pero llevaba una presión que hizo temblar a varios—. ¿Cómo te atreves? Eso no es posible. Quiero pruebas.
Lirian sostuvo la mirada de su hijo por un segundo. Intentó mantener la calma.
—Se encontró un mensaje con sello oficial