¿Qué les pasaba a esos hombres? ¿A caso no eran guerreros y pensadores? ¿Por qué se molestaban en querer vestir a una mujer, cuando debían estar alardeando sobre su poder o cuidando de los asuntos reales? Seguramente a ellos les perturbaba también tener que seguir esas tradiciones a las que tanto se aferraban y que esta vez iban en su contra.
Dinné y Blehien apenas aguantaban la risa y casi tuvieron que abandonar la alcoba cuando le ofrecí mi pierna semidesnuda al astil del agua para que me col