Los siguientes días fueron un torbellino de actividad. Erik viajó de manada en manada, llevando el mensaje de Dante: únanse o caigan separados. Víctor representaba una amenaza para todos.
La primera en responder fue la Alfa Elena del Río. Llegó con veinte guerreros, su presencia, comandante, y su belleza innegable. Tenía cabello rojo como fuego y ojos verdes que evaluaban todo con inteligencia.
—Así que tú eres el famoso heredero exiliado —Elena dijo, estudiando a Dante. —Esperaba... más.
—Y y