El grupo regresó del Valle de las Sombras exhausto pero con información crucial. El diario de Celeste era su única pista real, y las últimas entradas eran aterradoras en su ambigüedad.
—"Encontré el Corazón de Luna. Pero él me encontró primero"— Luna leyó en voz alta, sus dedos trazando las palabras manchadas de sangre. —¿Quién es "él"? ¿Víctor?
—Tiene que ser— Aria gruñó, limpiando su espada de la sangre de las sombras que habían enfrentado. —Ese bastardo siempre estuvo obsesionado con ella s