La luna se alzaba imponente sobre el claro del bosque, teñida de un rojo intenso que parecía gotear sangre sobre las copas de los árboles. Helena observaba el cielo nocturno desde la ventana de la habitación que le habían asignado en la mansión del Clan Noctis. Aquella noche no era una cualquiera; era la noche del ritual que podría cambiar su destino para siempre.
—Es hora —anunció Elara, entrando sin llamar a la puerta. La vampiresa llevaba un vestido negro que contrastaba con el blanco inmacu