Capítulo 56.
—Me quedaré aquí con mi hermana —declaró Zayn a la mañana siguiente, con esa seriedad que solo usaba cuando estaba decidido a algo.
Mis padres no pusieron objeción.
De hecho, mamá sonrió, como si ya lo hubiera esperado.
Los acompañamos hasta la orilla del territorio del Lobo Blanco. El bosque aún estaba envuelto en la neblina de la madrugada, y el río que marcaba la frontera brillaba bajo la luz pálida.
—Mis cachorros —murmuró mamá, abrazándonos a los dos con fuerza—. Prometan escribir si Cleo