Esa noche sentí que morí. Algo dentro de mi se quebró por completo. Aguanté alli. Sentada. Parecia un fenomeno en un circo. Todos me miraban. Muchos pasaban a mi lado hacian reverencia. Yo no era su reina y jamás lo sería.
Las horas pasaron y Daren no se acercó en ningun moemnto, todo lo contrario, luego de la ceremonia, luego de colgarme el lazo al cuello, de aceptar ser su esposa, no volví a verle. Se fue con Veer y un grupo de lobos más.
El vestido pesaba como si llevara una piedra atada a