Lucian caminaba sobre la nieve, lejos de las luces de la mansión. Sus botas se hundían con un sonido seco, el único ruido en medio del silencio del bosque. Había salido a revisar los límites de la propiedad por tercera vez en la noche. Sus sentidos estaban alerta, buscando cualquier olor extraño o algún rastro que delatara a la madre de Sonja. Pero no encontró nada. Solo el frío y la oscuridad.
Se detuvo frente a un árbol grande y miró hacia el horizonte. Pensó en su hijo, Nair. Lo único que qu