El aire helado de la noche apenas lograba calmar el fuego que ardía bajo la piel de Darien. Salir del salón no había sido solo una necesidad política… era una huida. Saber la verdad sobre su padre lo había desarmado por dentro, dejándolo tambaleante entre la rabia, el dolor y un nuevo vacío que no sabía cómo llenar.
Pero no era solo eso.
El eclipse ya había comenzado a teñir el cielo. La luna, lentamente, se cubría de sombras, desatando en su lobo una inquietud ancestral. Sentía la piel más s