El sol estaba descendiendo en el horizonte cuando Darien decidió ir solo a recibir la caravana que traía el cuerpo de Joldar. Los ecos de la tristeza y la rabia aún retumbaban en su pecho, pero había algo en él que le impedía mostrar más debilidad. La manada necesitaba verlo fuerte, implacable. No podía permitir que su vínculo con Aeryn, o su amor por ella, fuera su perdición.
Aeryn había querido acompañarlo, pero él se lo impidió. Necesitaba que ella permaneciera en la Torre, para mantener la