Aceptó mi oferta, dijo que tendría a mi hijo, pero no fue un triunfo. Fue un sacrificio, y lo sé. Financiar el trasplante de su madre la ató a mí, un lazo que no quería forzar, pero que usé porque soy Leonardo Valdés, y tomo lo que quiero. Siempre lo he hecho. Pero con ella, todo se siente diferente, más pesado, más peligroso.
Se siente como si fuese un premio a medias. Y al pensarlo así, me molesta más tratarla como un premio.
Camila es algo valioso. Y quizás yo no sé cómo tratar las cosas qu