Días más tarde.
Elena abrió los ojos, los rayos de luz ingresaban a través del cristal de la ventana, estiró su cuerpo, respiró profundamente y en su rostro se marcó una leve sonrisa.
Se levantó y caminó directo al espejo, sus ojos brillaron al observar el tamaño de su abdomen, ella se emocionaba al sentir como su abdomen se movía a causa del embarazo.
Luego de acariciar su abdomen se acercó a la ventana, era un espléndido día, Elena cerró los ojos, se sentía feliz, una extraña felicidad que