Dos semanas más tarde.
Elena se ha encargado personalmente de cuidar a Leonardo, su estado de salud ha mejorado de manera satisfactoria, durante aquel tiempo que estuvo en cama aprovechó para acercarse a Elena.
Sus conversaciones eran amenas, sus miradas cargadas de coquetería anunciaban un nuevo comienzo, en el transcurso de aquellas dos semanas ya no se veía Elena como una prisionera, en su rostro habían sonrisas, disfrutaba estar al lado de Leonardo.
Leonardo ya se podía mover solo, mientras que Elena estaba en el baño él se preparó para recibirla, al salir él se encontraba de espalda, una vez giró su cuerpo Elena levantó las cejas y sus pómulos se acaloraron.
—Te doy estas flores en agradecimiento por todo lo que hiciste por mí, se que sientes que lo mereces todo, pero a su vez no podemos olvidar el pasado, nadie hubiese hecho lo que hiciste en aquel día cuando salvaste mi vida, y te recuerdo que nuestras vidas deben continuar.
Elena bajó la cabeza, aquellas palabras le record