Una semana más tarde.
Por órdenes de Leonardo, Elena fue ubicada en una habitación más amplia que la que solía utilizar cuando ocupaba el trabajo de empleada doméstica.
Aquellas labores se habían quedado en el pasado, ahora el personal de la propiedad le rendía pleitesía y la ayudaban sin que ella lo pidiera.
No era para menos, ahora todos estaban al tanto que aquella intrusa, ahora era la esposa del jefe, y para completar en su vientre llevaba al heredero.
Luego de la discusión entre Leonardo y su padre, él tuvo que ausentarse de la propiedad para encargarse de resolver varios asuntos, la ruptura con Cristina lo obligó a enfrentar un destino poco agradable.
Sus clientes fueron disminuyendo, su poder en las calles se disipaba como agua dentro de las manos, Leonardo tuvo que enfrentar la peor de su suerte, los rumores de que Leonardo ya no contaba con el respaldo de la familia Fiorentini se estaba convirtiendo en su peor pesadilla.
Los enfrentamientos entre Leonardo con los lídere