Capítulo 72
Mientras tanto, en un oscuro y apartado rincón de la ciudad, Juliana trazaba su jugada más audaz. Su apartamento, pequeño y sombrío, se encontraba en las afueras de la ciudad, un refugio aislado que se había ganado gracias a los recursos de su padre. De cara al mundo, su existencia era casi invisible, pero dentro de su mente hervía un odio corrosivo que la consumía por completo. Las fotos de ella y Logan, una vez más filtradas a los medios, habían encendido la chispa que mantenía viva su sed de