Sophie estaba en su oficina, rodeada de tensión como una bruma espesa que se colaba por cada rincón. Su community manager tecleaba frenéticamente, intentando contener la avalancha mediática que amenazaba con destruir lo que habían construido. Pantallas encendidas, notificaciones constantes, hashtags incendiarios… y ninguna salida clara. Sophie apenas escuchaba. Su mente era un torbellino de daño controlado y estrategias de emergencia, cuando lo vio.
Un sobre.
Blanco. Sin remitente. Dejando un ra