Capítulo veintitrés. Cada día me gustas más
Lily estaba viviendo como en un sueño. Llevaba dos días en los que se había olvidado de los problemas, de aquel mensaje y de todas las advertencias de su madre sobre lo errado de su decisión respecto a irse a vivir con Athos y ponerle en brazos a un bebe que según su opinión, debían proteger ambos y estar juntos no ayudaba.
Muy a pesar de eso la muchacha estaba en la gloria con su marido y su hijo.
Sí, un día después de haber enviado los datos a