Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé cuántas veces me he despertado últimamente con esa sensación de asco en la boca. Como si algo se revolviera dentro de mí, retorciéndose, subiéndome por la garganta sin aviso. Hoy fue la tercera mañana consecutiva en la que corrí al baño apenas abrí los ojos.
Vomité bilis. Solo bilis. Porque no había comido nada la noche anterior. Ethan se había marchado otra vez, y yo me quedé sola, llorando en la ducha con el agua fría porque se habían terminado el gas y el dinero.Pe






