El salón de conferencias del estadio bullía con un murmullo espeso, cargado de expectativas. Cámaras de televisión alineadas en un costado, micrófonos de decenas de cadenas internacionales esperando a captar cada palabra, y periodistas de distintos países repasando sus anotaciones. Era un espacio amplio, iluminado con luces frías, donde el eco de las voces se multiplicaba, chocando contra las paredes blancas.
Unas pantallas gigantes reproducían imágenes del partido recién terminado: el gol de L