CAPÍTULO 65.
Capítulo 65
El aire de la ciudad costera era pesado, muy distinto al de la capital. Sofía, ahora legalmente registrada como Valeria Ferrer, caminaba con paso rápido por los pasillos del Hospital San Judas. En sus brazos, Gael se removía inquieto, ajeno al hecho de que su nombre y el de su madre eran ahora parte de una cacería nacional.
—Llegas dos minutos tarde, Valeria —dijo la jefa de enfermeras, una mujer robusta llamada Charlotte, pero lo dijo con una sonrisa pequeña que suavizaba el regaño