CAPÍTULO 68.
Capítulo 68
El pequeño cuarto de servicio en el ala oeste del penthouse ya no parecía el mismo. Aunque las dimensiones eran las mismas y la ventana seguía dando a un muro de concreto, el ambiente había cambiado.
Sobre la cama estrecha descansaban tres bolsas de una de las boutiques más caras de la ciudad, y en el suelo, un par de tacones de suela roja brillaban bajo la luz amarillenta de la bombilla.
Andrea se miró al espejo, ajustándose una falda de tubo negra que le marcaba la cintura y una b