CAPÍTULO 69.
Capítulo 69
El sol de la mañana entraba con timidez por los ventanales del penthouse, pero para Andrea, ese brillo tenía un significado especial. Ya no estaba en el ala oeste, en ese cuarto asfixiante que olía a productos de limpieza y encierro.
Ahora, sus maletas —llenas de ropa que nunca soñó tener— estaban abiertas sobre la cama de la habitación de huéspedes, la que estaba a solo unos metros de la habitación principal.
El cambio había sido más fácil de lo que esperaba. Solo le bastó un par d