CAPÍTULO 64.
Capítulo 64
Cinco días pueden ser una eternidad cuando el mundo se detiene. Para Miguel, esos cinco días habían sido una transición de la embriaguez desesperada a una sobriedad gélida y peligrosa.
Se miró al espejo del probador de su despacho, ajustándose la corbata de seda azul oscuro. Su rostro no mostraba rastro de lo mucho que había bebido los días anteriores; el corte de cabello era impecable y el traje a medida gritaba poder. Parecía el hombre implacable que dominaba el distrito financier