Capítulo 2: Sofía se quedó paralizada largo rato. Aunque su cabeza le ordenaba retirarse con dignidad, sus pies la llevaron hacia el balcón trasero del hotel Vaio, lejos del ruido de la celebración. Necesitaba creer que lo que vio no fue una paranoia de su mente cansada. Era real, esa mujer pretendía meterse en medio de los dos y Fer no estaba haciendo nada para impedirlo. Desde la sombra de una columna, los vio.Fer tenía a Luisa acorralada contra la barandilla. La sujetaba por la cintura con una delicadeza que Sofía nunca había experimentado con él, ni siquiera en la intimidad de su matrimonio. Él se reía con ella, una risa genuina que no usaba ni en reuniones de negocios, y luego, la besó, un beso voraz, desesperado, desprovisto de toda la elegancia que Fer solía presumir. Sofía se quedó paralizada. Había soportado su arrogancia, sus desplantes y su frialdad, pero verlo entregado a otra mujer con tanta intensidad la había destrozado por dentro."Solo es la secretaria", record
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