El motor del viejo coche de Julian rugía mientras esquivaban el tráfico nocturno de Nueva Jersey.
Aria apretaba la fotografía de la madre de Killian contra su pecho, sintiendo que la marca de agua del restaurante Vanderbilt le quemaba las palmas.
— Ese almacén fue lo único que la policía no registró a fondo tras el incendio — murmuró Aria, con la mirada fija en el asfalto — Mi padre decía que allí guardaba el corazón de la empresa, Killian cree que va por respuestas sobre su madre, pero Silas l