El Centro de Detención Metropolitano no conocía el significado de la palabra "lujo", el aire olía a desinfectante industrial y a una humedad rancia que parecía filtrarse desde los muros de concreto.
Aria caminaba por el pasillo de baldosas desgastadas, el eco de sus tacones marcando un ritmo firme que contrastaba con el tintineo de las llaves del guardia.
No vestía de gala.
Llevaba unos vaqueros oscuros y un abrigo sencillo, no necesitaba su armadura de alta costura para enfrentarse a lo que qu