— Parece que aquí nadie entiende la situación… — Gruñó Máximo con esa expresión fría e intimidante por la que era muy bien conocido. — Está empresa, como muchas de las más importantes del país, pertenecen al conglomerado de los Collins Sinclair.
— Señor… — Musitó el accionista que había abierto la boca, mencionando el inaceptable comportamiento de Mari. — Me… Me permito recordarle que la propiedad no garantiza protección en la empresa, el consejo de accionistas puede acusarla y amonestar a la