El olor a desinfectante volvió a golpearlos, apenas entraron al hospital, Mari caminaba por el pasillo junto a Máximo y Patrick, con paso firme, aunque por dentro ella sintiera una mezcla incómoda de nervios y cansancio.
Mientras que David se había adelantado para hablar con el médico.
Los días anteriores habían sido una suma de pequeñas cosas, reuniones de trabajo, firmas, declaraciones, abogados, recomendaciones de psicólogos para los niños.
Hoy era distinto, hoy podían pasar dos cosas: Q