La claridad de la mañana se filtraba suavemente entre las cortinas de la habitación de Mari, hacía una leve brisa fría, el silencio en la casa, era casi total, toda la familia seguía durmiendo.
Afuera, solo se escuchaba el murmullo lejano del lago moviéndose con la brisa y el canto de algunos pájaros.
Mari estaba sentada en la orilla de la cama, con la mirada perdida hacia el cielo, casi no había podido dormir esa noche, los recuerdos del día anterior giraban una y otra vez en su cabeza.
El