Kael
El cuerpo de Lyra se desplomó contra el colchón, sus gritos extasiados se cortaron abruptamente en un silencio que solo significaba el agotamiento del clímax luego de la mordida, el aroma a deseo, sangre Alpha y posesión llenaba la habitación mi respiración era agitada, mis músculos tensos.
Salí de ella lentamente, sintiendo el vacío que dejaba su ausencia y la miré estaba inerte, la marca de mis caninos, una herida de propiedad, brillaba en la piel pálida de su cuello.
No era la marca