Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa historia inicia con un paseo en el bosque, 4 brujas deciden pasear por los predios, hasta que la tierra se abre debajo de ellas. Decenas de demonios emergen, uno en especial de estirpe. La bruja mística que se encuentra liderando la expedición es obligada a descender al mismo infierno como esposa del demonio. Después de esto se desatan los vínculos y pasiones más retorcidas así como efervescentes.
Ler mais« 19 años atrás ». Unos kilómetros al norte de las tierras Carmesí, en el extenso territorio del Oscuro Axael, el "Cerrazón". Ese pedazo de infierno parecía adquirir un matiz diferente. El despertar del Darrién en sus pesadillas más malditas, habían empezado hacer estragos en su propia identidad superior y fuerza sobrenatural. No sabía los alcance de lo que le esperaba en el futuro. El maldito oráculo no le servía de nada desde hacía cientos de años. Lo que si sabía era que el rostro que lo había despertado esa madrugada, era una premonición latente...la llegada irremediable de ella. De la forma más impredecible y sublimemente demoniaca. Por esa razón tan poderosa había mandado a buscar otra famosa adivina infernal. Ya la noticia de que la destinada de Kairon Loguember, " El Rey Carmesí" existia y estaba bajo su control, era una realidad palpable. No se cuestionaba. El tormento de esa libélula que rondaba su psiquis cada vez que cerraba los ojos apareció con su llegada. El no creía
Era luna nueva, la contemplaba desde el balcón de su habitación. No solo a la luna, tambien a las estrellas. Con el más grande anhelo de ver a su hermana y a su madre regresar. —Espero que mi hermana cumpla su promesa. Quiero que estén el parto de nuestro hijo. —Lo estaran. —León le susurro al instante. Este no paraba de acariciar su vientre. —Tengo miedo que no las dejen venir. —Confia en tu hermana. Será ladina... fashion. Pero es muy inteligente. —¡Sí! —Le contesto con ánimo. —Lo de fashion le queda bien. Amé todas las cosas lindas que le trajo a nuestro bebé. León Soledo Badin estará muy agradecido de los regalos de su tía. —Ni sueñes que le pondrás Soledo a mi primogénito. —Lo decía más por chiste. Tenía un nombre hermoso para el demonio que crecía en su interior. —«¡Grrr!». Te tocará soportar, León...no olvides que soy muy fuerte. —Intento ponerse de pie, luego de permanecer casi una hora recostada de él. La acción brusca quizás fue la detonante para que
Por el destello de fuego en su muñeca, no se derrumbó.—El está vivo. —Susurro con una chispa de felicidad. De no ser un fenómeno hasta hubiera llorado, aun sus lágrimas fueran evaporadas al instante por el fuego en sus entrañas.—¡No es, él! —La nueva información de su hermana no le fue de sorpresa. El estaba vivo y hasta sentía que podía olerlo. —¡Mí Sol!. —Apenas escucho esa voz traspasar sus sentidos. Todo se le agitaba. Levanto la vista, lo enfocó...su marca también estaba ilumidanada. Volvío a conectar con sus ojos, esa vez de una forma más especial. Todo se detuvo, pareció ausente, incluso el asqueroso olor que los rodeaba. Corrió hacia él, para lanzarse entre sus brazos.—¡Mi Leon!...estás vivo. Lo tocaba con suavidad, la emoción causo que de sus poros empezará a salir humo. —Imposible morir sin volver a verte. Mí Sol. —Le fascinaba cuando la llamaba así.—Mí amor. —Eso fue aún más estremecedor, incluso más que el beso que le entrego al instante.—¡Hey! es muy bonito que se
“¡kak, kak, kak!. El grito de esa bestia no cesaba.Con la entrada de Luna fue más intenso. El abrazo compulsivo que le dió y después a su mamá, casi los hace olvidar el caos, más era casi imposible.Eso que estaba en el exterior parecía querer entrar a la habítacion. —¡Es increíble! estamos reunidos todos como una linda familia.—El demonio al que debían llamar padre las veía con curiosidad, en especial a Luna...cuando lo abrazo.—Papá, parece una estrella de cine...¿verdad hermanita?.Era como si nada le afectara. Siempre supo que vivía algo en las nubes, incluso desde niña...pero estaba lejos de comprobar que ella parecía ver todo de color rosa como su vestuario. Aún estando en el infierno. —Si.—Susurro con timidez, mientras veía hacia la ventana más amplia, desde donde se sentía un aliento extraño atravesar el objeto. —«¡Grrr!». ¿Acaso te callas en algún momento?. —Eso fue grosero del demonio. Su padre volvió hacer que redirigiera su atención hacia ellos. Se veía realmente irrita
Último capítulo