Tras el repentino anuncio del supuesto embarazo de Freya, al Consejo no le quedó más opción que ceder. La presión fue demasiado: un heredero significaba estabilidad, linaje asegurado, continuidad en el poder. Ninguno de los ancianos quiso cargar con la responsabilidad de deslegitimar al futuro alfa aún no nacido. Así que, contra sus deseos y principios, autorizaron la ceremonia de unión entre Dante y Freya.
Un movimiento desesperado… y efectivo.
Freya salió del salón con la cabeza en alto, envu