Otra mañana en el sofisticado edificio. Otra mañana en la que Chloe se ponía la máscara de prometida antes de salir de la mansión. El aire en la oficina se había vuelto una calma tensa, la quietud opresiva que precede a una tormenta.
Todo en la superficie era perfecto: los preparativos de la boda avanzaban, Thomas pretendía ser un prometido atento, y Chloe continuaba recolectando las pruebas necesarias.
Pero bajo el mármol pulido, la tensión era una corriente subterránea que amenazaba con fract