Norman estaba pálido, incrédulo, como si el mundo que conocía se estuviera desmoronando a su alrededor.
La revelación que acababa de escuchar era tan impactante que le costaba procesar cada palabra.
Mientras tanto, Roberto la miraba con desdén, como si esa mujer que se presentaba ante ellos fuese un fantasma del pasado, y sus palabras, puro veneno que amenazaba con envenenar todo lo que amaba.
Roberto se acercó a ella, la ira brillando en sus ojos. La tomó del brazo con rabia, su fuerza casi apl