Tentación.
Mientras que aquella mujer colocaba las manos sobre el brazo de Donato, Fiorella se acercó dando pasos largos, se ubicó frente a él y con una mirada despectiva le dejó claro que estaba tocando a su hombre.
—¿De dónde carajos salió esta mujer? —preguntó levantando una de sus cejas.
—Soy la esposa de Donato —respondió Fiorella con seguridad y firmeza.
—Siempre me hiciste creer que eras un hombre alérgico a los compromisos, pero por lo visto te han puesto el collar —bromeó ella.
Fiorella al darse cuenta de la manera en que aquella mujer colocaba la mirada sobre Donato le dejaba claro cuanto lo deseaba, ella acercó su rostro al de su esposo.
—Llévame a casa —pidió Fiorella observando a través del rabillo del ojo a su esposo.
—Bruno se encargará de llevarte, como te dije tengo asuntos que atender —Fiorella resopló.
—Quiero que tú me lleves, no pienso dejarte a solas con esta mujer —gruñó entre dientes.
—Ya deja el espectáculo, vete antes de que pierda la paciencia y haga que te lleven