Tentación.
Mientras que aquella mujer colocaba las manos sobre el brazo de Donato, Fiorella se acercó dando pasos largos, se ubicó frente a él y con una mirada despectiva le dejó claro que estaba tocando a su hombre.
—¿De dónde carajos salió esta mujer? —preguntó levantando una de sus cejas.
—Soy la esposa de Donato —respondió Fiorella con seguridad y firmeza.
—Siempre me hiciste creer que eras un hombre alérgico a los compromisos, pero por lo visto te han puesto el collar —bromeó ella.
Fiorella al da