Cuando Donato saboreó la victoria todo se derrumbó; las luces se encendieron de golpe, los reflectores lo cegaron impidiendo que pudiera avanzar.
Su única opción era lanzarse desde aquella altura, lo cual sería brutal para su salud, al caer no podría escapar.
La alarma rompió el silencio de la noche, antes de que él pudiera darse cuenta estaba rodeado, sin otra salida tuvo que retroceder a su plan, una mano lo sujetó del tobillo causando que él cayera de golpe.
Lo arrastraron con brusquedad hac