Donato estaba hecho un demonio, la idea de Fiorella hacía que todo su ser se retorciera de coraje, pero ya no había marcha atrás. Mientras que Donato caminaba en círculos en la sala, Fiorella dando pasos cortos hizo presencia.
Una vez que Donato puso la mirada en ella de inmediato negó con la cabeza, si antes tenía dudas, ahora estaba completamente seguro que era la peor idea.
—No irás —aseguró Donato con firmeza.
—Sí iré —respondió Fiorella con seguridad—. Me encontraré con Federico, me most