Donato se reunió con Fiorella en el estudio planeando minuciosamente cada movimiento, no había espacio para el más mínimo error; luego de varios minutos ella colocó el teléfono sobre la mesa.
—Ha llegado la hora de hacer la llamada —Donato sirvió en un vaso licor y bebió de él mostrándose ansioso y preocupado—. Todo saldrá bien —aseguró Fiorella.
El teléfono sonó en repetidas ocasiones, por un instante pensaron que no iban a tener respuesta, Fiorella insistió una vez más, esta vez logró consegu