Mundo ficciónIniciar sesiónEliana apenas podía creer lo que veía. Tras atravesar un arco de raíces que parecía un simple pasaje en el bosque, apareció ante ella un valle oculto, iluminado por un resplandor que no venía del sol, sino de cristales flotantes incrustados en el aire.
Las hadas se movían en armonía con la naturaleza: algunos reparaban flores marchitas con un simple roce, otros







