Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de mi exnovio tenderme una trampa donde me culpaba de asesinato de dos alfas sabiendo que el castigo es la pena de muerte, me encuentro en un nuevo problema: tuve una aventura con un alfa y no cualquier alfa: el alfa Brandon Jones. — No nos queremos, eres solo una humana, pero, en tu interior esta mi hijo y no pienso abandonarlo. Así que, te guste o no, debemos casarnos. En un pueblo donde los humanos son pisoteados por los hombres lobos, casarse con uno en secreto es lo peor que a alguien le puede pasar y yo no quería formar una familia con un hombre lobo, entonces, ¿Por qué debo casarme con un alfa tan poderoso? — No tienes otra opción, es casarte conmigo en secreto de todos por las leyes que nos rigen o morir. Escoge. — me dice él sin una pizca de cariño o comprensión.
Leer másSin duda, soy una mujer que le gusta sufrir, porque solamente eso explica porque estoy viendo un partido de futbol, cuando hace menos de veinticuatro horas terminé mi relación secreta con el capitán del equipo, Jerry McKeen, el mismo que se encargó de esparcir el rumor de que quiero matarlo.
‘¿Cómo puede alguien que juraba quererme dañar mi vida de esta manera?’ me pregunto mentalmente decepcionada. Todos aclaman a la estrella de la cancha, mientras yo deseo que nuestra relación nunca hubiese sucedido. Porque aunque lo quise, me resulta incomprensible que por quedar bien, arruine mi vida. Sin duda, eso no es amor, él no sintió amor por mí y por eso, me odio tanto por perder tanto tiempo de mi vida con un miserable como él. — No lo mires así o pensarán que lo matarás con la mirada. — me dice Kelly y yo miro a mi alrededor confirmando que varios lobos me miran curiosos y otros, con mucho desprecio. — Entonces tendré que implorar que no le pase algo malo o me culparán por ello. — digo con molestia. Entre la tribuna, finjo estar bien cuando es todo lo contrario, porque el hecho de que no se den cuenta de lo patética que fui al creerle las promesas de amor a un alfa cuando yo soy una humana, no quiere decir que no duela el golpe que su traición me ha dado. — Vamos, capitán! — gritan todos los del instituto sin comprender que ver como lo apoyan y lo llaman, es una tortura para mí. — No fue buena idea venir aquí. — Se supone que ibas a demostrar que no te afecta lo que dicen. — dice Kelly yo suspiro profundo. — Me subestimé. — digo con tristeza. El hombre de rasgos fáciles simétricos y muy masculinos, saluda a sus fanáticos con esa mirada roja que confirma que solo un hombre lobo puede ser así de atractivo y sexy. Tan fuera del alcance de humanas como yo con una vida de m****a. ‘Desearía que desaparecieras de este mundo, así, no tendría que fingir no conocerte cuando fuiste tú quien me rompió por completo el corazón’ digo mentalmente y de inmediato, todo se oscurece en el campo. Los gritos se escuchan y yo entro en pánico, porque aunque le he deseado la muerte, tengo miedo de que eso se cumpla cuando se supone que yo lo amenace de muerte. Como si fuera poco, un disparo que nos hace ocultarnos en las sillas donde disfrutábamos del partido empeora mi miedo. Al poco tiempo, las luces vuelven y con estás, gritos que me aturden. Mentalmente imploro que no haya problemas con Jerry o seguramente seré asesinada injustamente por las acusaciones de este idiota. — ¡Traigan alguna ayuda! — grita una mujer. — ¡¿Qué ha pasado?! — ¡¿Le hicieron daño a nuestro capitán?! — pregunta una mujer enojada y casi de inmediato, me miran varias personas y hombres lobos como si fuera lo peor del mundo. — Estoy aquí, ¿acaso puedo duplicarme o tengo cómplices para hacer esto desde aquí cuando solo soy una humana? — pregunto enojada. Kelly me agarra del brazo para llamar mi atención y negar un poco, porque sabe que no hay forma de que mi palabra gane a cualquier acusación hecha por un hombre lobo. — ¡Lo han matado! — grita alguien. Todo se vuelve un caos, porque varias personas intentan correr al campo, pero, alguien hace un disparo en el aire, siendo afortunadamente uno de Bengala que nos deja inmóviles. Sabíamos quien lo hizo, solo el instructor Aiken usa ese tipo de instrumentos para callarnos. Pero, tenemos mucho miedo. Varias personas a cargo de la salud de los atletas, entran al campo a auxiliar al hombre que está en el suelo y aunque intento saber quién es, unas personas extrañas se acercan a mí llamándome antes de que lo descubra. — Señorita Elizondo, le habla el oficial Leonel, necesito hablar con usted, así que, acompáñenos a la estación de policía — dice el hombre con placa y un arma en su cinturón. — ¿Qué? ¿Por qué debo hablar con un oficial? — pregunto aturdida. — Será investigada por el asesinato de la prometida del alfa Jerry McKeen. Por favor, coopere con nosotros acompañándonos a la estación — dice el oficial causando que todos se fijen en mí. — No sé de qué me está hablando — pregunto angustiada. Los gritos vuelven mientras mueven al hombre y por eso, uno de los oficiales corren hasta la cancha donde hace poco todo era celebración. — ¡Hay otro asesinato y tú eres la culpable! — grita una de las chicas de la tribuna que llora desconsoladamente. — Yo no he sido. Soy inocente. — La interrogaremos por lo que acaba de suceder también. — dice el hombre señalando hacia la cancha. En su camisa, esta mi nombre colocado en un color rojo que parece que lo han hecho con su sangre, por lo que, comprendo porque hay tantas miradas fijas hacia mí. Ya que, alguien me acusa directamente y sumado a eso, esta el desprecio por ser humana. Además, como si ya no fuera suficiente, también es transportado otro hombre lobo, uno que si perdió la vida en el campo de juego cuando todo se tornó oscuro. Dos muertos y uno herido, tres hombres lobos en total y yo soy la principal sospechosa. Estaba claro, ahora quedó en evidencia que era la tonta humana que creía que viviría una vida feliz con un alfa y por darme cuenta de que en realidad no me veía así, al terminar nuestra relación, él arruinó mi vida desprestigiándome para hacer todo este espectáculo que me condenará por siempre. — Yo no fui. Les aseguro que yo no fui — digo de inmediato entrando en pánico. — Debes calmarte, esto no va a ayudarte. — dice Kelly y yo grito enojada. — ¡¿Cómo puedo calmarme si me ven como una asesina?! — grito desesperada. — Vaya, los humanos son una completa basura. — dice uno de los chicos a mi alrededor, mientras me llevan fuera del estadio. Todos me gritan asesina y me lanzan todo tipo de cosas mientras subo al auto, apenas hemos avanzado pocos kilómetros cuando alguien nos golpea desde atrás y otro auto nos embiste desde un lado causando que todo el caos. ‘¿Así es como voy a morir?’ me pregunto mentalmente mientras un lobo sale del auto con un brillo particular acompañado de una mirada roja. Es un alfa. Estoy perdida. — ¿Te encuentras bien, humana? No te mueras, necesito que no te mueras, sería esto lo último que tendría que pasarme para cerrar este día con broche de oro. — dice el hombre lobo sin sentir compasión por cómo me encuentro. ‘¿Qué esperabas de un alfa?’ me pregunto mentalmente, sintiéndome demasiado tonta.Aunque es mi decisión comenzar el entrenamiento para poder fortalecerme y así no tener que esperar siempre ser protegida, como en mi vientre está el primogénito del clan, debo esperar que los demás miembros importantes de la familia acepten mi solicitud.Porque aunque el bebé está dentro de mi cuerpo y yo soy dueña de este, la responsabilidad que tengo Google clan por tener en mi interior a alguien tan valioso, así que cualquier decisión que pueda poner en peligro el bebé te va a ser consultada con los demás.Así que, mientras Alan finge estar bien para poder entrenarme, Kelly se ha marchado hasta donde se encuentran los Jones para persuadirlos y que así yo no recibo el entrenamiento que durante mucho tiempo he pospuesto.— ¿Por qué se tardan tanto? — pregunto con angustia mientras Alan cierra sus ojos como si intentara concentrarse en algún mantra o algo parecido.— Eres una chica muy impaciente teniendo en cuenta que te falta mucho por vivir. — dice la abuela y yo bajo mi mirada.—
Apenas he podido reaccionar de tanto problema, cuando tengo que lidiar con la preocupación y la incertidumbre de no saber si Brandon podrá recuperarse de esto o no.— Entonces…— Nos hemos movido rápido. Todos los preparativos para que él tenga todos los órganos que requieren, se han hecho, por lo que, estaremos bien. Como familia hemos hecho todo lo posible para que tenga todos los recursos y los doctores están dando todo de sí para que este bien.>> Esto será un proceso que fácilmente vamos a superar, Brandon es un alfa, uno demasiado fuerte, por lo que, podrá lidiar con esto. No necesitas darle demasiada importancia. — dice Kelly, pero, yo sé que no es algo tan simple.— ¿Dónde está Carlos o mi suegro? — pregunto directamente, al saber que si ellos me dicen eso, es verdad.Porque Kelly es tan buena amiga que es capaz
No tengo la más remota idea de dónde me encuentro, pero no puedo evitar sentirme incómoda y también en peligro, cómo se estuviera haciendo acechada y en cualquier momento, alguien aparecerá a atacarme.Por fortuna, de acuerdo perfectamente que era lo último que estaba haciendo antes de aparecer aquí y por eso, sé que esto es producto de mi imaginación. Por lo que, me esfuerzo por respirar profundo y llevar mis manos al vientre, con el fin de darle tranquilidad a pequeño.— Mamá está aquí, nadie va a venir a hacerte daño. — susurro con extremo nerviosismo.— Si yo muero, tú también debes morir. No voy a dejar que tengas una vida tranquila sin mí. — dice una voz que logró identificar fácilmente.— Déjame en paz, Jerry. Nuestro tiempo juntos llegó a su final hace mucho tiempo. As&iacut
Muchas personas podrían decir que es una decisión o petición demasiado cruel teniendo en cuenta que solicitar la interrupción de una vida es algo bastante delicado, pero con todo el daño que ha hecho Jerry en mi vida, pedir su muerte es apenas algo esperable.Después de todo, no sólo se han encargado de esparcir todo serie de rumores y culparme de muertes de las cuales yo no estoy relacionada, sino que fue el causante indirecto de la muerte de mi hijo y también, quien de forma vil lastimó mi esposo.Por lo que está más que claro que en ningún momento han mostrado intenciones de ser alguien correcto, ni tampoco quiere arrepentirse de las cosas que evidentemente no estuvieron bien.Así que, ahora que veo que a mi amiga Kelly fuera de peligro y aún puedo sentir el corazón frenético de mi esposo, es que me desplomo implorando a la diosa Luna que por favor termine con este calvario.— Thalía… necesitas calmarte un poco. — dice Kelly corrió hacia donde yo me encuentro.— Esto es demasiado.
Último capítulo