BASTIEN DE FILIPPI
Después de hablar con Lucien me dirigí a mi habitación. Necesitaba ver a Kate. La amenaza de Addy me dejó con una sensación de angustia; tan solo pensar en no verla o no tocarla me ponía los pelos de punta.
Entré a la habitación y ella no estaba. La busqué en el baño, en el clóset... Mi corazón empezó a latir con fuerza al imaginar que esa niña malcriada me había jugado sucio y me la había escondido.
Salí al despacho, luego a la cocina… y nada. A esa altura ya estaba a punto