NOAH ALBERTI
Estaba concentrado en los informes. O al menos eso quería creer. Silvano había salido del país junto a Anny, Lucien y Addy, y ahora que Paolo no estaba al 100%, tenía que estar más atento que nunca a los movimientos de Seraphim. Pero no podía concentrarme.
Había una voz aguda en el salón, una risa que se colaba por las paredes, un perfume que me invadía incluso sin estar cerca. Y me estaba causando jaqueca.
Kiara.
Dios bendito, esa mujer era como un huracán con tacones.
Me froté las