A la media noche Bastien salió de la cama a mirar hacia la calle, revisó cada rincón para que no hubiera nada extraño, vio a sus hombre caminar haciendo guardia y se tranquilizó, volvió a la y Kate estaba despierta apoyada en la puerta.
— Kitty.
— ¿Qué haces?
— Vigilando que no haya nadie, pero mis hombres están alrededor así que puedes estar tranquila.
Kate estiró los brazos y Bastien la llevó a su cuerpo.
— Volvamos a la cama. — Bastien tomó su mejilla y levantó su rostro.
— No dejaré que nad