Pensé que a tu lado podría ser yo.
MARIÉ MORETTI
Iba feliz a la cocina, habíamos quedado de vernos ahí para desayunar juntos, no esperaba encontrarlo ahí.
Josh.
Saliendo del despacho de Lucien.
Solo verlo me hizo sonreír, pero esa sonrisa se evaporó en cuanto me fijé en su rostro.
Estaba raro.
Demasiado frio.
Caminaba tenso, con la mandíbula apretada y las manos cerradas en puños. Me vio y desvió la mirada. Pasó a mi lado como si no me viera. Como si de pronto yo fuera... invisible ignorándome por completo.
—Josh —lo llamé en voz