ASHER WILSON
Aunque extrañaba mi pueblito, Barcelona tenía algo mágico. El mar, el cielo despejado, la energía en el aire. Pero esa tarde… había algo más. Algo distinto.
Estábamos sentados en la terraza privada del restaurante donde nos reunimos con los inversionistas. Lucien Moretti y Adeline De Filippi no solo eran una pareja llamativa, sino también increíblemente sólidos como socios. Ella era brillante, elegante, con esa mezcla perfecta de fuerza y dulzura. Él… imponente. Un lobo al que todo