La venganza de Damián.
JOSH MEDICCI
El vapor llenaba el baño como una nube espesa, y yo ahí, apoyado contra la pared de mármol, dejando que el agua me cayera en la cara y me borrara, al menos por un rato, los recuerdos malditos. Sí, todavía me perseguía la escena de Damián con Carla. Trauma de por vida. ¿Cómo se supone que voy a dormir tranquilo cuando cada vez que cierro los ojos escucho los gemidos de mi hermano?
Sacudí la cabeza bajo el chorro de agua, como si pudiera lavarme la memoria. Spoiler: no se podía.
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