LUCCA MORETTI
La imagen en la pantalla de mi celular me sacó una sonrisa involuntaria. Una tras otra, las fotos llegaban, enviadas por los guardaespaldas que seguían de cerca a los chicos durante el día en la preparatoria.
Ahí estaba él.
Augusto, el hijo de Bastien. Mi sobrino… y el enamorado de mi pequeña Lucy.
En la primera imagen, lo veía cubriendo a mi hija de un globo con agua que claramente había sido arrojado con la intención de herirla o humillarla. En la segunda, tenía a Lucy protegida